miércoles, 26 de agosto de 2009

Suicidio o destino...

La historia de Quintero se remonta desde 1536, cuando un navegante español llamado Alonso de Quintero, en su labor de reconocimiento en la nave Santiaguillo, encontró una hermosa bahía a la cual le colocó su apellido. La arrogancia de los españoles aún nos joroba.Se dice que piratas de renombre pasaron por acá, es por eso que en el acantilado de Punta Liles, hay una cueva que lleva el nombre de “Cueva del Pirata”.Ahora 473 años después he decidido que este será el lugar donde moriré. Es extraño el hecho de que haya venido para acá con la intención de dar un paseo y "coincidentemente" todas las condiciones son como siempre las quise. El sol está en su sitio, la brisa, que en mis pensamientos solía estar un poco más cálida, pero ahí está, en mi mp3 está Chopin con Nocturno Nº 2 ( siempre dije que si querías suicidarte escucha a Chopin) incluso el mar parece estar furioso de no tener a su víctima aún en su regazo. Es casi increíble, pero estoy a punto de suicidarme en este acantilado de tanta historia, por lo menos mi muerte algo de gloriosa tendrá. Aunque la verdad no hay gloria cuando te suicidas, me pregunto como será ahogarte cuando tu cuerpo tiene la necesidad biológica elemental de tratar de salvarse, tendré que aspirar mucha agua para que mis pulmones se llenen de agua rápidamente y morir “sin dolor”. Pero, miles de pensamientos invaden mi cabeza, dudas, culpas ¿Estará muy helada el agua? Me rio de mi pensamiento. Aquella gente que me mira con recelo ¿Tratarán de salvarme? Creo que eso sería lo peor, me salvarían y yo quedaría obligada a una estúpida terapia con algún sicólogo. No, creo que la mejor idea es lanzarme en picada a esa roca puntiaguda que parece mirarme con una extraña expresión. De pronto una ráfaga de viento casi me bota sin permiso, y me río de mi casi desesperación al sentir que me caía, es estúpido ya que ¿estoy aquí para eso o no?Al fin abro mis brazos para despedirme del sol, del viento, de todas aquellas personas que amé y odié, de mis gatos, mis perras y del mundo.Justo cuando estaba decidida una voz femenina me despierta y resbalo...
Continuará...

2 comentarios:

Dafne dijo...

Cuando me di cuenta de cuál era mi naturaleza, comenzó un horror que afortunadamente acabó, pero me daba vueltas la cabeza la idea del suicidio. Pero como para eso se necesita una madera de la que no estoy hecha, pues todas las ideas que me rondaban terminaban por parecerme poco efectivas. MI mayor miedo era quedar viva y lisiada, y eso sí sería algo peor que lo que estaba viviendo. Al final, supongo que todo ser racional en algún momento se plantea su muerte a manos (o ideas) de sí mismo. Como curiosidad (y me has dado una idea para un post), una vez mi hermana y yo nos preguntamos con qué ropa nos enterraríamos si moríamos en ese momento, y las dos estuvimos en desacuerdo, y pasamos a otro tema.

susanafloydian dijo...

Creo que en eso de la madera estamos absolutamente de acuerdo...creo que se necesita valentía y cojones para hacerlo. Una vez hablando de la situación que aunque no lo creas es real, le conté a un amigo de que hacia mucho frio y además había mucha gente como para saltar, pero él me dijo que eran puras estupideces mías, ya que si lo hubiese querido de "corazón" lo habría hecho igual. Y creo que es cierto...tal vez no era mi momento, quizas nunca lo será, pero por ahor me conformo con el hecho de que en cierta forma tengo un poder sobre mi vida, aunque sea casi ridiculo, pero si quiero puedo ir y saltar y chao, creo que eso me reconforta, ya que cuando sientes que pierdes el control de tu vida, para mí ha sido lo peor.
Gracias por tu post, estamos hablando...besos puntiagudos.